El Sahumerio Perturbador


Doña Clelia Santa Cruz es sahumadora vieja del Señor de los Milagros, pero tiene un hijo fumón que trafica con todo.  El tal hijo fumón no encontró mejor lugar para esconder quinientos gramos de marihuana colombiana "Moño Incandescente", que dentro del sahumerio de su devota madre.   Cuando la doña quiso cargar el sahumerio de incienso para utilizarlo en la procesión, encontró la hierba.   ¿Será eucalipto? Mejor, da buen olor con el palo santo-pensó.


Los efectos de semejante combustible comenzaron a sentirse a la media hora de que Doña Clelia soltase los primeros humos perfumados a los pies del anda.   Una sonrisa idiota comenzó a dibujarse en algunos cargadores, expuestos en primera fila a los efectos del sahumerio, a la par que detenían el paso y se quedaban parados como piedras.

-¿Qué les pasa? ¿Están bien?- preguntó un miembro de la hermandad llegando apresuradamente a su lado.
– "Ahííííí…" respondió a duras penas uno de ellos, tratando de sacarse con torpes movimientos al planeta Saturno que zumbaba al rededor de su cabeza con un cobrador de combi colgado de uno de sus anillos que gritaba: "Bolivia, Venezuela, carro vacío…", en medio de una psicodélica constelación de velas, flores y corazones.

Para esto, la banda ya estaba tocando algo del viejo Bob Marley, a iniciativa del trombonista, antiguo integrante de un grupo rasta de La Victoria.   El anda se balanceaba peligrosamente a su ritmo.   En cuanto al grupito de morenas sahumadoras, se había soltado el moño, improvisando a coro un alucinado: "A que no me quema, a que no me quema el alcatraz", persiguiéndose unas a otras con sus velones morados.  "Aquí huele a droga"- exclamó un miembro de la PNP, infiltrado en la hermandad.   No le fue difícil dar con el sahumerio perturbador.   Doña Clelia fue a parar a la DINANDRO por inductora del consumo de estupefacientes en ceremonias religiosas.   La pobre no entendía nada, primero porque estaba orbitando entre la Tierra enganchada al panel solar de la ISS y segundo, porque de polvos, pastas y hierbas no sabía más que de los que se usan en repostería criolla.

Aún mareada por los humos, fue presentada a la prensa como Clelia Santa Cruz, alias "Negra Humo", cabecilla de la banda de "Las Moraditas", especializada en la confección de turrones de Doña Coca.   Desde este blog (¿?), pido a las autoridades que liberen a esta inocente mujer, injustamente encarcelada por las faltas de su pastrulo hijo.  No se preocupe Doña Clelia, la Justicia tarda, pero a veces llega.
Tonight [Iggy Pop]

2 comentarios to “El Sahumerio Perturbador”

  1. Un palito de anticuho atravesado entre los dedos de mi pie izquierdo, cenizas de carbón anticuchero en mi ojo derecho y un pulmón lleno de incienzo hasta los alveolos, pueden dar lugar a posts como estos.¡Mejor que la salvia divinorum oiga!

  2. Avísenme por dónde pasa la procesión para la próxima…¬¬

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